Cazuela de barro con gambas al pil pil en aceite burbujeante, con láminas de ajo dorado, guindilla y perejil picado, con una aceitera de aceite de oliva y perejil fresco al lado
Entrantes

Gambas al pil pil: receta tradicional paso a paso

Las gambas al pil pil son la tapa que te ponen en cualquier bar de Andalucía y que desaparece en dos minutos: gambas peladas que se hacen en aceite de oliva con ajo, guindilla y un toque de pimentón, y llegan a la mesa todavía chisporroteando. En casa salen igual de buenas y en solo 15 minutos en total. Lo más difícil es no comerte el pan antes de que estén hechas.

  • Raciones: 4 (como tapa o entrante)
  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocción: 5 minutos
  • Tiempo total: 15 minutos
  • Dificultad: Muy fácil
  • Coste aproximado: 10-14 € (según la gamba)

Respuesta rápida: ¿cómo se hacen las gambas al pil pil?

Se calienta aceite de oliva con ajo laminado y guindilla a fuego medio hasta que el ajo empiece a dorarse. Se aparta del fuego, se añade una pizca de pimentón, y se echan 400 g de gambas peladas con sal, cocinándolas solo 1-2 minutos hasta que se vuelvan rosadas. Se sirven al momento, con perejil y pan para mojar.

Ingredientes

  • 400 g de gambas peladas, crudas (unas 40 gambas medianas; o 800 g de gamba entera sin pelar)
  • 120 ml de aceite de oliva virgen extra (algo más de medio vaso)
  • 4 dientes de ajo
  • 1 o 2 guindillas secas (o media cucharadita de copos de guindilla)
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce o picante (2 g)
  • 1 cucharada de perejil fresco picado (5 g)
  • 1 chorrito de vino blanco o brandy, unos 30 ml (2 cucharadas) (opcional)
  • Sal fina al gusto
  • Pan de barra para mojar

Utensilios: 4 cazuelitas de barro individuales o una sartén mediana, cuchillo, tabla, papel de cocina y cuchara de madera.

Preparación paso a paso

  1. Prepara las gambas. Si son congeladas, descongélalas la noche anterior en la nevera dentro de un colador, para que suelten el agua. Si las compras enteras, quítales la cabeza y la cáscara tirando con los dedos. Sécalas muy bien con papel de cocina: si entran mojadas, el aceite salta y las gambas se cuecen en vez de freírse.
  2. Corta los ajos en láminas finas y la guindilla en rodajas pequeñas (quita las semillas si no te gusta muy picante). Pica el perejil.
  3. Calienta el aceite con los ajos y la guindilla en la cazuela o sartén, a fuego medio. Empezarán a salir burbujitas alrededor del ajo. Espera a que los bordes del ajo se pongan de color dorado claro, unos 2-3 minutos. Si se ponen marrón oscuro, el ajo amarga: tíralo y vuelve a empezar, merece la pena.
  4. Retira la cazuela del fuego un momento y añade el pimentón removiendo. Fuera del fuego, porque el pimentón se quema en segundos y sabe amargo.
  5. Echa las gambas con una pizca de sal y vuelve a ponerlo al fuego medio-alto. Deben chisporrotear en cuanto toquen el aceite. Si quieres, añade ahora el chorrito de vino blanco o brandy (aparta la cara, salta un poco).
  6. Cocina las gambas solo 1-2 minutos, dándoles la vuelta una vez. Están hechas cuando pasan de grises y transparentes a rosadas y opacas, y se curvan en forma de «C». Si se cierran en forma de «O», se han pasado y quedarán duras: la próxima vez sácalas antes.
  7. Sirve enseguida, en la misma cazuelita y todavía burbujeando, con el perejil por encima y pan para mojar en el aceite.

Trucos para que te salga perfecto

  • Gambas bien secas. Es el truco más importante: el agua baja la temperatura del aceite y las gambas sueltan jugo en vez de sellarse.
  • Poco tiempo de fuego. Las gambas se hacen en un suspiro. Es mejor sacarlas un pelín antes, porque el aceite caliente de la cazuela las sigue cocinando en la mesa.
  • Cazuela de barro precalentada. Si usas barro, caliéntalo poco a poco con el aceite desde frío; si lo pones a fuego fuerte de golpe se puede rajar.
  • El aceite es parte del plato. Usa un buen aceite de oliva virgen extra: se va a mojar con pan.
  • Picante al gusto. Una guindilla da un picor suave; dos ya pican de verdad. Para niños, usa pimentón dulce y sin guindilla.

¿Con qué acompañarlo?

Son una tapa perfecta junto a unos pimientos de Padrón y unos boquerones en vinagre para montar una cena de picoteo. Si prefieres hacer un plato principal, sirve las gambas sobre arroz blanco o mezcladas con espaguetis recién cocidos, aprovechando el aceite como salsa. Para beber, un vino blanco frío, una manzanilla o una cerveza.

Variantes

  • Pil pil vs. ajillo: son primas hermanas. Las gambas al ajillo llevan sobre todo ajo y guindilla; el pil pil suele añadir pimentón y servirse en cazuelita muy caliente, por eso el aceite tiene ese color rojizo. No confundir con el bacalao al pil pil vasco, que es una salsa ligada con la gelatina del bacalao.
  • Con langostinos: igual, pero cocínalos 2-3 minutos porque son más grandes.
  • Al horno: pon las cazuelitas con el aceite, el ajo y la guindilla en el horno a 220 ºC unos 8 minutos, añade las gambas y el pimentón y hornea 3-4 minutos más.
  • Sin alcohol: el vino o brandy es opcional; sin él quedan igual de ricas. Un chorrito de zumo de limón al final les da frescor.

Conservación

Están en su punto recién hechas. Si sobran, guárdalas en un táper con su aceite en la nevera, máximo 1 día. Recaliéntalas muy poco, a fuego suave unos segundos, porque se endurecen enseguida. Mejor aún: aprovéchalas frías en una ensalada o mezcladas con pasta. No conviene congelarlas ya cocinadas.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre gambas al pil pil y gambas al ajillo?

Son muy parecidas: las dos se hacen en aceite de oliva con ajo y guindilla. Las gambas al pil pil suelen llevar además pimentón, que tiñe el aceite de rojo, y se sirven chisporroteando en cazuelita de barro.

¿Se pueden hacer gambas al pil pil con gambas congeladas?

Sí, es lo más habitual en casa. Descongélalas en la nevera la noche anterior en un colador y sécalas muy bien con papel de cocina antes de echarlas al aceite.

¿Cuánto tiempo se cocinan las gambas al pil pil?

Solo 1 o 2 minutos en el aceite caliente, hasta que estén rosadas y curvadas en forma de C. Si se pasan, quedan duras y gomosas.

¿Por qué se llama pil pil?

Por el sonido que hace el aceite al burbujear en la cazuela de barro. El nombre viene del bacalao al pil pil vasco, aunque las gambas al pil pil son una tapa muy popular en Andalucía.

¿Qué hago si me pica demasiado?

Usa una sola guindilla sin semillas o sustitúyela por pimentón dulce. Si ya está hecho, acompáñalo con más pan y una bebida fría; el picor se reparte al mojar.