Cazuela de barro con pimientos de Padrón fritos y escamas de sal gorda, con pan rústico y aceite de oliva al lado
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Pimientos de Padrón: receta tradicional paso a paso

Los pimientos de Padrón son la tapa más fácil que existe: un puñado de pimientos verdes pequeños, aceite de oliva bien caliente y sal gorda. En 10 minutos los tienes en la mesa, arrugaditos y brillantes como en cualquier bar de España. Ya sabes el dicho gallego: «os pementos de Padrón, uns pican e outros non» (unos pican y otros no). Esa es la gracia.

  • Raciones: 4 (como tapa)
  • Tiempo de preparación: 3 minutos
  • Tiempo de cocción: 5-6 minutos
  • Tiempo total: 10 minutos
  • Dificultad: Muy fácil
  • Coste aproximado: 3-4 € en total (menos de 1 € por ración)

Respuesta rápida: ¿cómo se hacen los pimientos de Padrón?

Se lavan y se secan muy bien, sin quitarles el rabito. Se fríen enteros en una sartén con aceite de oliva bien caliente durante 3-5 minutos, moviéndolos, hasta que la piel se arrugue y se llene de ampollas. Se escurren y se les echa sal gorda por encima justo antes de servir.

Ingredientes

Para 4 personas como tapa:

  • 400 g de pimientos de Padrón (una bolsa o bandeja normal, unos 40-50 pimientos)
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra (medio vaso pequeño; que cubra el fondo de la sartén con 0,5 cm)
  • Sal gorda o en escamas (1 cucharadita, unos 5 g)

Nada más. Esta receta no lleva ajo ni especias: el sabor está en el propio pimiento.

Utensilios: sartén amplia (mejor de fondo grueso), papel de cocina, espumadera o pinzas y una tapa o salpicadero (por si saltan).

Preparación paso a paso

  1. Lava los pimientos con agua fría y sécalos uno a uno con papel de cocina. Este paso es el más importante: el agua que quede en la piel hace que el aceite salte y te puedes quemar.
  2. Deja el rabito puesto. No los cortes ni los pinches: así no se encharcan de aceite y luego los cogerás por el rabo para comerlos.
  3. Calienta el aceite en la sartén a fuego medio-alto durante 2 minutos. Para saber si está listo, echa un pimiento de prueba: debe chisporrotear en cuanto toque el aceite. Si no hace ruido, espera un poco más. Si el aceite humea, está demasiado caliente: aparta la sartén del fuego medio minuto.
  4. Echa los pimientos en una sola capa, sin amontonarlos. Si no caben todos, hazlos en dos tandas. Si pones demasiados de golpe, el aceite se enfría y quedan blandos y aceitosos en vez de fritos.
  5. Muévelos de vez en cuando con la espumadera (o sacudiendo la sartén) durante 3-5 minutos. Verás que la piel se pone más clara, se arruga y le salen ampollas, y que algunas zonas se tuestan ligeramente. Esa es la señal de que están hechos. Si alguno explota con un pequeño «pop», es normal: tapa la sartén unos segundos.
  6. Retíralos antes de que se pongan negros. Un poco tostados, sí; quemados, no, porque amargan. Si ves que se oscurecen muy rápido, baja el fuego.
  7. Escúrrelos sobre papel de cocina 30 segundos para quitar el exceso de aceite.
  8. Sala con sal gorda por encima al servirlos, nunca antes de freírlos (la sal saca agua y hace saltar el aceite). Sírvelos calientes y cómelos cogiéndolos por el rabito.

Trucos para que te salgan perfectos

  • Secos, secos, secos. Es la diferencia entre una fritura tranquila y una sartén que salta por todas partes.
  • Elige pimientos pequeños (unos 5 cm), firmes y de verde brillante. Los grandes y alargados suelen picar más.
  • Sal gorda o en escamas, no fina: se queda pegada por fuera y cruje al morder.
  • Fríelos en el momento. Recalentados pierden la gracia y se quedan blandos.
  • Aprovecha el aceite. Cuélalo cuando se enfríe y úsalo otro día para freír unas patatas bravas o unos huevos: queda con un ligero sabor a pimiento muy rico.

¿Con qué acompañarlos?

Son la tapa perfecta junto a otras raciones de bar: unas gambas al ajillo, unas papas arrugadas con mojo o una tortilla de patatas. También van genial como guarnición de carnes a la brasa, por ejemplo con un secreto ibérico, o con un huevo frito y pan para mojar.

Variantes

  • En freidora de aire: mézclalos en un cuenco con 1 cucharada de aceite, ponlos en la cesta a 200 °C durante 8-10 minutos, sacudiendo a mitad. Quedan menos brillantes pero mucho más ligeros.
  • A la plancha: con un hilo de aceite en una plancha muy caliente, 5-6 minutos dándoles vueltas. Salen más tostados y con menos aceite.
  • Con un toque extra: algunos bares les ponen unas lascas de ajo laminado frito o un chorrito de limón al final. No es lo tradicional, pero está bueno.

Conservación

  • Crudos: en la nevera, en el cajón de las verduras y en su bolsa, aguantan 5-7 días. No los laves hasta el momento de freírlos.
  • Fritos: lo ideal es comerlos al momento. Si sobran, guárdalos en un táper en la nevera hasta 2 días y caliéntalos 1-2 minutos en la sartén sin más aceite (en el microondas se quedan blandos).
  • Congelar: no es recomendable; al descongelar la piel se ablanda y pierden la textura.

Preguntas frecuentes

¿Por qué unos pimientos de Padrón pican y otros no?

El picor depende de la capsaicina, que el pimiento va acumulando a medida que madura. Los que se recogen jóvenes y pequeños suelen ser suaves, y los más grandes o recogidos tarde, con más calor, tienen más probabilidades de picar. No hay forma segura de saberlo a simple vista.

¿Cuánto tiempo se fríen los pimientos de Padrón?

Entre 3 y 5 minutos en aceite bien caliente a fuego medio-alto, moviéndolos de vez en cuando. Están listos cuando la piel se arruga, le salen ampollas y tiene alguna zona ligeramente tostada.

¿Se les quita el rabito a los pimientos de Padrón?

No. Se fríen enteros con el rabito, porque así no entra aceite dentro y además sirve para cogerlos con la mano al comerlos. El rabito no se come.

¿Cuándo es la temporada de los pimientos de Padrón?

La temporada natural va aproximadamente de mayo a octubre, con el mejor momento en verano. Fuera de esa época se encuentran pimientos de invernadero o de importación todo el año.

¿Por qué saltan tanto los pimientos al freírlos?

Porque llevan agua en la piel o porque el vapor de dentro revienta la piel con el calor. Sécalos muy bien antes de freír, no los sales hasta el final y ten una tapa a mano para cubrir la sartén unos segundos si empiezan a explotar.