Magret de pato con frambuesa y foie
Si te gusta el pato, prueba a preparar esta sencilla receta con mucho sabor. Un segundo diferente y fácil de hacer.

Si te gusta el pato, prueba a preparar esta sencilla receta con mucho sabor. Un segundo diferente y fácil de hacer.

¿Buscando una receta sana? Te proponemos esta con verduritas a la plancha y hamburguesa de tofu. Sin apenas aceite y con mucho sabor, resulta ideal para cenar o como primer plato. Este tipo de hamburguesas quedan muy jugosas y por tanto no necesitan salsas para acompañar.

Un clásico de los conocidos brunch y desayunos de domingo que también puedes preparar como entrante. Los puedes acompañar de salmón ahumado como los que te proponemos, o bien de jamón, aguacate… Lo mejor de todo: la salsa holandesa.

Prepara este postre de forma fácil y con una presentación que encantará a los más pequeños.

Las pizzas pueden llevar todos los ingredientes que caben en nuestra imaginación, y nosotros hemos descubierto una combinación sorprendente: pepinillos y piñones. Mezclados con bien de queso, dan un sabor espectacular. ¡Tienes que probar esta pizza!

Para los amantes de la pasta traemos esta receta de tagliatelle con queso parmesano y un toque de aceite de trufa. Un plato muy fácil de hacer y con un sabor exquisito. Acompaña este plato de un buen vino blanco para una comida romántica.

Se trata de una técnica de cocina imprescindible en repostería. Nos servirá para preparar merengues, mousses, etc. Aquí te mostramos paso a paso como montar las claras a punto de nieve.

Una de nuestras recetas gallegas favoritas es el lacón con patatas y pimentón. Puedes prepararlo como entrante o primer plato. Acompáñalo de pan artesano y un poco de sidra para un plato auténtico.

Un postre delicioso para los días de más calor, con base de helado de tarta de queso y fresas y una fina capa de galletas caramelizadas que espolvorearemos por encima para darle un toque dulce y crujiente. ¡Se te hará la boca agua!

Una receta original y especial para sorprender a todos tus comensales. El revuelto queda envuelto en jamón ibérico (o serrano) y le da un sabor espectacular, además de una composición muy cuidada (pero sencilla).