El pollo en pepitoria es uno de esos guisos que saben a cocina de casa. La salsa se prepara con almendras, azafrán y yema de huevo cocida, una mezcla sencilla que queda cremosa, aromática y perfecta para mojar pan.
Tiempos y raciones
- Preparación: 20 minutos
- Cocción: 45 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
- Raciones: 4 personas
- Dificultad: media
Ingredientes
- 1 pollo troceado de unos 1,5 kg
- 2 huevos
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 40 g de almendras crudas peladas
- 2 rebanadas pequeñas de pan
- 150 ml de vino blanco seco
- 500 ml de caldo de pollo
- 10 hebras de azafrán
- 1 hoja de laurel
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra
- Perejil fresco para terminar
Elaboración paso a paso
- Salpimienta el pollo. Calienta el aceite en una cazuela amplia y dóralo por tandas a fuego medio-alto. No hace falta cocinarlo por dentro todavía. Retíralo y reserva.
- En el mismo aceite, fríe las almendras y las rebanadas de pan hasta que estén doradas. Sácalas y déjalas escurrir.
- Baja el fuego, añade la cebolla picada con una pizca de sal y cocínala durante 10 minutos. Incorpora un diente de ajo picado y rehoga 1 minuto más.
- Devuelve el pollo a la cazuela, agrega el vino blanco y deja que hierva 2 o 3 minutos para que se evapore el alcohol.
- Añade el caldo y el laurel. Tapa parcialmente y cocina a fuego suave durante 30 minutos, removiendo la cazuela de vez en cuando.
- Mientras tanto, cuece los huevos durante 10 minutos. Enfríalos, pélalos y separa las claras de las yemas. Pica las claras para usarlas al final.
- Machaca en un mortero las almendras, el pan frito, el otro diente de ajo, las hebras de azafrán y las yemas cocidas. Añade un cucharón del caldo del guiso y mezcla hasta obtener una pasta.
- Incorpora el majado a la cazuela y cocina 10 minutos más, ya sin tapa, hasta que la salsa espese. Prueba y corrige de sal.
- Sirve el pollo bien caliente con las claras picadas y un poco de perejil por encima.
Consejos para que quede perfecto
- Dora bien el pollo al principio: ese fondo tostado da mucho sabor a la salsa.
- Añade el majado al final y mantén un hervor suave para que la yema no se agarre al fondo.
- Si la salsa queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo. Si queda ligera, cocina unos minutos sin tapa.
- Como muchos guisos, está incluso mejor al día siguiente. Guárdalo en la nevera y caliéntalo despacio.
Con qué acompañarlo
Unas patatas fritas, arroz blanco o simplemente buen pan van de maravilla. Para equilibrar el plato, puedes servir antes una ensalada verde sencilla.