La crema de verduras casera es la forma más fácil (y más rica) de comer verdura sin que nadie en casa proteste: calabacín, zanahoria, puerro y patata cocidos y triturados hasta conseguir una crema fina, suave y de un color naranja precioso. No lleva nata ni quesitos: la cremosidad la da la patata. La tienes lista en unos 40 minutos y, si nunca has cocinado, es una receta perfecta para empezar: es casi imposible que salga mal. Aquí te explico cada paso y qué hacer si algo no queda como esperabas.
- Raciones: 4
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocción: 25 minutos
- Tiempo total: 40 minutos
- Dificultad: Muy fácil
- Coste aproximado: 4-5 € en total (poco más de 1 € por ración)
Respuesta rápida: ¿cómo se hace la crema de verduras?
Se pocha a fuego suave el puerro y la cebolla con aceite de oliva, se añaden la zanahoria, el calabacín y la patata troceados y se cubren con agua o caldo de verduras. Se cuece todo unos 20-25 minutos, hasta que la zanahoria esté muy tierna, y se tritura con parte del caldo hasta que quede fina. Se ajusta de sal y se sirve con un hilo de aceite de oliva crudo.
Ingredientes
- 2 calabacines medianos (unos 500 g)
- 3 zanahorias (unos 250 g)
- 1 puerro grande (la parte blanca y un poco de la verde clara, unos 150 g)
- 1/2 cebolla (unos 80 g)
- 1 patata mediana (unos 200 g)
- 800 ml de agua o caldo de verduras (algo más de 3 vasos)
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra (2 cucharadas soperas), y un poco más para servir
- Sal, 1 cucharadita rasa (unos 5 g), y ajustar al final
- Una pizca de pimienta negra molida (opcional)
- Para servir (opcional): picatostes, un poco de queso rallado o unas semillas
Utensilios: una olla mediana (de unos 3 litros), tabla y cuchillo, pelador, cuchara de madera y batidora de mano (o vaso batidor).
Preparación paso a paso
- Lava bien todas las verduras. El puerro suele traer tierra entre las capas: córtalo a lo largo por la mitad y pásalo bajo el grifo abriendo un poco las hojas.
- Pela las zanahorias, la patata y la cebolla. El calabacín no hace falta pelarlo; si lo dejas con piel, la crema quedará algo más verdosa. Si la quieres bien naranja, pélalo.
- Trocea todo en trozos de tamaño parecido, de unos 2-3 cm. La zanahoria, que es la más dura, córtala un poco más pequeña (en rodajas finas) para que se haga al mismo tiempo que lo demás. La patata, mejor «cascada»: corta un poco y termina de romperla tirando con el cuchillo; así suelta más almidón y la crema queda más cremosa.
- Pocha el puerro y la cebolla. Pon las 2 cucharadas de aceite en la olla a fuego medio-bajo y añade el puerro y la cebolla picados. Deben chisporrotear suavemente, no freírse fuerte. Remueve de vez en cuando durante 6-8 minutos, hasta que estén blandos y transparentes. Si ves que se empiezan a tostar, baja el fuego: si se queman, la crema amargará.
- Añade la zanahoria y rehoga 2 minutos, removiendo. Después incorpora el calabacín y la patata, y la cucharadita de sal.
- Cubre con el agua o el caldo, justo hasta que las verduras queden tapadas (unos 800 ml). No te pases de líquido: es más fácil aclarar una crema espesa que espesar una aguada.
- Cuece a fuego medio, con la olla tapada, unos 20-25 minutos desde que empiece a hervir. Sabrás que está lista cuando pinches un trozo de zanahoria con un tenedor y entre sin ninguna resistencia, como si fuera mantequilla.
- Retira del fuego y aparta un vaso del caldo de cocción en una taza. Este truco te salva si la crema queda demasiado espesa.
- Tritura con la batidora de mano durante 2-3 minutos, moviéndola por toda la olla, hasta que no quede ningún grumo. Ojo: está muy caliente, mete la batidora hasta el fondo antes de encenderla para que no salpique. Si queda muy espesa, añade poco a poco el caldo que apartaste; si queda demasiado líquida, déjala hervir destapada 5 minutos más, removiendo.
- Prueba y ajusta de sal y pimienta. Sirve muy caliente con un hilo de aceite de oliva crudo por encima y, si te gusta, unos picatostes.
Trucos para que te salga perfecto
- Para que quede fina como de restaurante, tritúrala más tiempo del que crees (3 minutos) y, si quieres rizar el rizo, pásala por un colador. Si tienes vaso de batidora potente, mejor todavía.
- La patata es la clave de la cremosidad. Sin nata, sin quesitos: una sola patata da cuerpo y suavidad. No pongas más de una o la crema quedará pastosa.
- No tires el agua de cocer: tiene todo el sabor de las verduras. Tritura con ella.
- El aceite crudo al final (un buen chorrito de virgen extra) le da un sabor y un brillo que cambia el plato por completo.
- Si te queda sosa, no añadas solo sal: un poco de comino, nuez moscada o unas gotas de limón la despiertan.
- Si te queda amarga, casi siempre es porque el puerro o la cebolla se tostaron de más. Para la próxima, fuego más suave al pochar.
¿Con qué acompañarlo?
La crema de verduras es un primer plato ligero, así que combina con un segundo con más contundencia: una carne guisada como la carrillada en salsa o un pollo al ajillo. Para acompañarla en el plato, lo clásico son los picatostes (pan del día anterior en dados, dorado en una sartén con un poco de aceite) o un huevo duro picado por encima.
Variantes
- Con caldo casero: si cambias el agua por caldo de verduras o caldo de pollo, gana muchísimo sabor.
- Más cremosa: añade al triturar 1 quesito en porciones o 50 ml de leche o nata para cocinar. Ya no será tan ligera, pero a los niños les encanta.
- Con calabaza: cambia una zanahoria por 300 g de calabaza; queda más dulce y de un naranja intenso. Ideal en otoño.
- Verde: sustituye la zanahoria por un puñado de espinacas o judías verdes. Si te gusta el puerro, prueba también nuestra crema de puerros.
- Verduras asadas: asa las verduras en la freidora de aire 15 minutos a 190 °C antes de cocerlas; la crema tendrá un toque tostado delicioso.
- Vegana: tal cual está la receta ya lo es, siempre que uses agua o caldo vegetal.
Conservación
- En la nevera: aguanta 3-4 días en un táper bien cerrado. Al recalentar puede espesar: añade un chorrito de agua o caldo.
- En el congelador: hasta 3 meses. Congélala sin nata ni queso (si la has hecho con patata, al descongelar puede quedar algo granulosa: dale un golpe de batidora y vuelve a estar perfecta).
- Para descongelar: pásala a la nevera la noche anterior y caliéntala a fuego suave, removiendo.
Preguntas frecuentes
¿Qué verduras se pueden poner en una crema de verduras?
Casi cualquiera: la base clásica es puerro, cebolla, zanahoria, calabacín y patata, pero puedes añadir calabaza, judías verdes, espinacas, brócoli o apio. Evita poner mucha col o coliflor si no te gusta su sabor fuerte, porque domina sobre las demás.
¿Cómo espesar una crema de verduras que ha quedado líquida?
Déjala hervir destapada 5-10 minutos removiendo para que se evapore parte del agua. Otra opción es cocer en ella una patata pequeña troceada 15 minutos y volver a triturar. Para la próxima vez, cubre las verduras justo hasta arriba con el líquido, sin pasarte.
¿Se puede hacer crema de verduras sin patata?
Sí. Quedará algo menos cremosa y más ligera. Para darle cuerpo sin patata puedes usar un poco más de calabacín, media taza de calabaza o un quesito al triturar.
¿Cuántas calorías tiene un plato de crema de verduras?
Hecha como en esta receta, sin nata y con 2 cucharadas de aceite para 4 personas, un plato tiene unas 130-140 kcal. Si le añades nata, quesitos o picatostes, sube bastante.
¿Se puede congelar la crema de verduras?
Sí, aguanta hasta 3 meses congelada. Si lleva patata puede quedar un poco granulosa al descongelar: caliéntala y dale un golpe de batidora para que vuelva a quedar fina.